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I. Presentación

De acuerdo con estimaciones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)1, en Sudamérica, el Perú será el segundo país más golpeado por la crisis sanitaria producida por el virus COVID-19 después de Venezuela, registrando una caída de -13 % en su producto bruto interno (PBI). El sector extractivo no saldrá indemne. Pese a haber sido exceptuado de la paralización de las actividades decretada en varios países, como consecuencia de la reducción de la escala de las operaciones, de los cambios en la cotización de los principales minerales y del valor del barril de petróleo, el organismo prevé una contracción de las exportaciones totales de -33 % a fin de año en la región2. Es de esperar que el aporte fiscal del sector extractivo disminuya en niveles significativos, lo cual deberá ser evaluado para estimar la capacidad de recuperación de la economía nacional.

En este escenario, como Grupo Propuesta Ciudadana (GPC) consideramos particularmente necesario analizar las tendencias mostradas por el sector extractivo peruano en el periodo inmediatamente anterior a la pandemia, sin descuidar una mirada atenta sobre sobre los efectos que la crisis empieza a revelar y pueda mostrar en el futuro inmediato. En el presente Reporte Nacional N° 24 de Vigilancia de las Industrias Extractivas (Balance 2019), se ofrece información de los principales indicadores económicos de los sectores minero e hidrocarburífero, y de la distribución de la renta extractiva hacia los gobiernos regionales y locales. El análisis se complementa con una evaluación del desempeño de las principales empresas mineras, una exposición de las normas implementadas durante este periodo y de los posibles escenarios que enfrentará el sector.

Consideramos que este reporte permitirá establecer una línea de base con relación a los cambios que venían registrándose en el sector minero. En el 2019, por cuarto año consecutivo, el aporte de la minería al PBI nacional superó el 9 % y representó cerca del 60 % del total de exportaciones. La tendencia a convertirnos en un país eminentemente cuprífero se mantuvo y consolidó. La producción de cobre aumentó ligeramente —principalmente, como resultado de la ampliación de la unidad minera Toquepala, operada por Southern Perú— mientras que la producción oficial de oro continuó el descenso registrado en años anteriores. En cuanto a la inversión, esta mantuvo sus cifras en aumento y alcanzó la suma de US$ 6,157 millones.

No obstante, la participación de la minería en los tributos internos cayó del 11 % al 8 %. Asimismo, pese a que en los últimos tres años el valor de la producción mostró valores récord que bordeaban los S/ 85,000 millones, en el 2019, la renta minera capturada por el Estado cayó a S/ 6,641 millones: cifra inferior en 16 % respecto del año previo. Es patente que el aporte fiscal del sector se mantiene fluctuante. En un contexto en el cual los volúmenes de exportación muestran incrementos significativos, es necesario fortalecer los mecanismos para evitar la evasión y la elusión fiscales, las cuales, según cifras del Marco Macroeconómico Multianual 2021-2024, ascienden al 7.5 % del PBI.

En contraste, el sector hidrocarburífero mostraba valores a la baja en el 2019, aunque evidenciando la creciente importancia del gas y el declive del petróleo. Durante el último año, la producción total del sector aumentó en 4 %, sumando 364,000 barriles por día, debido al aumento de la producción de gas natural (GN) y de líquido de gas natural (LGN). Sin embargo, la cotización del GN y del petróleo descendió en 17 % y 12 %, respectivamente. La inversión en el sector también se redujo en 4 %, llegando a US$ 625 millones. El valor de la producción sumó S/ 9,546 millones: 18 % menos que en el 2018 y, en consecuencia, la participación del Estado en la renta capturada tuvo una ligera disminución y quedó en 37 %.

Finalmente, con relación a la distribución de la renta extractiva a los gobiernos subnacionales, en el 2019, las transferencias totales de recursos generados por las actividades extractivas se redujeron en 8 %. Las regiones de Cusco, Áncash y Arequipa concentraron casi el 60 % de la renta transferida derivada de las actividades extractivas. En el actual escenario de pandemia, estimamos que las transferencias por concepto de canon minero en el 2021 se reducirán hasta en 33 %3. En el caso de las transferencias por canon gasífero y regalías, se registraron caídas del 41 % entre enero y julio del 20204.

La publicación del Reporte Nacional N° 24 de Vigilancia de las Industrias Extractivas (Balance 2019) es posible gracias al apoyo de Natural Resource Governance Institute y de Oxfam Perú.

Generación de la Renta Minera y de Hidrocarburos


1 CEPAL. (15 de julio del 2020). Enfrentar los efectos cada vez mayores del COVID-19 para una reactivación con igualdad: nuevas proyecciones. Informe Especial COVID-19, N° 5. Recuperado dehttps://www.cepal.org/es/publicaciones/45782-enfrentar-efectos-cada-vez-mayores-covid-19-reactivacion-igualdad-nuevas
2 CEPAL. (6 de agosto del 2020). Los efectos del COVID-19 en el comercio internacional y la logística. Informe Especial COVID-19, N° 6. Recuperado de https://www.cepal.org/es/publicaciones/45877-efectos-covid-19-comercio-internacional-la-logistica
3 Baca, E. (27 de mayo del 2020). Crisis sanitaria y su impacto en el canon minero. Gestión. Recuperado de https://propuestaciudadana.org.pe/wp-content/uploads/2020/05/Gestion-Crisis-Sanitaria.pdf
4 Villa, P. y Baca, E. (2020). Impacto de la crisis sanitaria en la renta gasífera de la región Cusco. Grupo Propuesta Ciudadana. Recuperado de https://propuestaciudadana.org.pe/wp-content/uploads/2020/09/NIA-34-2020-Impato-de-la-crisis-sanitaria-en-la-renta-gas%C3%ADfera-de-la-regi%C3%B3n-Cusco.pdf